Momento de desesperación, de depresión, de dolor o quizás solo de confusión. Tratando de ayudar, se pegan como garrapatas, tratando de succionar, de saber que pasa. Y un sentimiento de vulnerabilidad se incorpora de inmediato a tu cuerpo, un sentimiento de claustrofobia, de estar encerrada, enjaulada, de sentir que te ahogas, que te sofocas, por tanta presión, sentir que no podes respirar.
Solo necesitas un momento de paz interior para relajar y restablecer tu equilibrio, pero los demás no parecen darse cuenta de que subiendo a tu cuerda floja, tratando de rescatarte, lo único que hacen es moverla mas, empujándote y haciéndote caer hacia el vacío, donde la oscuridad espera amenazadoramente para devorarte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario