A veces cuesta seguir adelante, cuesta poner una sonrisa falsa en tu rostro para que no te molesten, cuesta contener las ganas de mandar todo a la mierda, cuesta no enojarte fácilmente con personas que, aunque sabes que no tienen la culpa, tratan de subirte el ánimo. Cuesta moverte, cuesta cambiar, cuesta caminar, cuesta vivir.
A veces cuesta mantenerte alegre, cuando tenés pocas ganas de estarlo, cuesta volver a la rutina de todos los días, cuesta no querer irte y olvidarte de todo, cuesta esforzarte una vez mas, sabiendo que es en vano, cuesta aparentar la felicidad. Cuesta reír, cuesta cantar, cuesta ser feliz, cuesta vivir.
A veces cuesta seguir escuchando quejas, cuesta resolver problemas, cuesta tratar de equilibrarte, cuando estas a punto de caer, cuesta no quedarte encerrada, cuesta no llorar tus penas, cuesta movilizarte por cualquier cosa, cuesta ponerle un poco de entusiasmo a la vida. Cuesta sentir, cuesta creer, cuesta mentir, cuesta vivir.
A veces cuesta convencerte de que todo va a mejorar, cuesta relajarte y tan solo pasarla bien, cuesta pensar en buenos momentos, cuesta tratar de no caer, cuesta levantarte todos los días sin ganas de hacerlo, cuesta no amargar la vida de los demás. Cuesta no gritar, cuesta la felicidad, cuesta fingir, cuesta vivir.
Porque no es fácil seguir tu camino alegre y risueño, mientras ves los obstáculos que se te atraviesan en medio. Porque algunas personas que creías eternas, se desvanecen de tu lado. Porque a veces las cosas no salen tal cual como querías. Porque es y siempre fue así. Porque sobre todo en esta vida, cuesta vivir.